Venezuela

Fascists and conspiracies: The tragedy of media coverage in Venezuela (24.03.2014)

Amidst ongoing protests and increasing casualties in Venezuela, there are easier things to achieve than getting serious, non-biased and verifiable information on the political situation the country is facing at the moment.

While the number of killed individuals after more than two months of protests and ideological confrontation between anti-Government demonstrators and Maduro supporters has risen to 30, it remains difficult to identify the culprits and verify the claims of responsibility for aggressions und human rights violations in the country.

In a State hopelessly divided into two ideological camps with few domestic actors interested in non-ideological and pragmatic problem-solving strategies, the media in Venezuela and at the international level alike struggle to capture the comprehensive picture of the confrontation.

Leading Western media and newspapers, including CNN, CNN en español, El País, Frankfurter Allgemeine Zeitung and Le Monde tend to focus their coverage on the demonstrations of oppositional groups. By showing images and videos recorded mostly in media and upper-class neighborhoods, they create an asymmetric picture of what is going on in the Andean-Caribbean country. The Qatar-based TV channel Al Jazeera English joins the pro-opposition camp and shows a clear bias, giving merely voice to the critics of president Maduro and neglecting crimes committed by violent far-right demonstrators.

On the other hand, there is a group of Venezuelan national and international news platforms and broadcasters that greenly adopt the official position and declarations of the socialist government. From the perspective of the state broadcaster Venezolana de Televisión, the international program teleSUR, Hispan TV (Iran), and Russia Today, the underlying reasons behind the protests are clear-cut.

They suspect a U.S. American conspiracy with the Venezuelan far-right destabilizing the regime and preparing a coup d’état to topple president Maduro. Drawing on parallels to 2002, when former president Hugo Chávez was ousted for three days by an U.S. supported coup, they can credibly play the anti-imperialism card. The strategy of Maduro and its media allies is to lump together the non-violent protest movement with those applying Guarimba methods (violent blockades) in order to discredit all oppositional forces as “fascists”.

The ongoing and deepening ideological polarization in Venezuela is being further aggravated by the extremely biased media coverage of the current events in the country. Despite appeals from UNASUR and the OAS to resolve the disputes peacefully, an end of political violence in Venezuela is not in sight at the moment. Both pro-Government and the opposing media should make their contribution by providing a more differentiated and holistic view of what’s going on in the country instead of adding fuel to the fire.

 

¿Seis años más? Venezuela ante la posible reelección de Hugo Chávez (05.10.2012)

El domingo, 7 de octubre de 2012 se celebrarán elecciones presidenciales en Venezuela. En diferencia de las votaciones en 2000 y 2006, el caudillo venezolano por primera vez está temiendo una posible derrota ante su adversario Henrique Capriles.

Tras el fin de su tercer mandato, el presidente Chávez se enfrenta a un candidato fortalecido y apoyado por todas las fuerzas políticas no-chavistas. Las elecciones que se realizarán este domingo en la República Bolivariana representan una decisión clave qué rumbo tomará el país en el futuro.

Dos proyectos políticos muy opuestos están en disposición: La profundización del proyecto socialista-chavista llamado “Revolución Bolivariana” o el abandono del mismo hacia una política más liberal y cercana a la economía de mercado. La enorme polarización política entre los bloques con sus respectivas ideas e ideologías ha caracterizado la campaña electoral hasta llegar a una triste culminación cuando tres partidarios del candidato opositor Capriles fueron asesinados en un enfrentamiento con militantes chavistas.[1]

¿Qué significan estas elecciones para el futuro de Venezuela? ¿Cuál es el resultado después de casi 14 años de chavismo y qué alternativas propone Capriles?

Tras la subida al poder en el año 1999, Hugo Chávez actualmente se encuentra al final de su tercera legislatura.[2] Después de haber consultado al pueblo venezolano en el mismo año para establecer una nueva Constitución, el líder venezolano que se ve en la tradición del libertador latinoamericano Simón Bolívar, empezó a implementar una política social redistributiva. Gracias a las devisas del petróleo – Venezuela ocupa el segundo puesto en el ranking de los países con reservas comprobadas de petróleo[3] – ha podido lanzar campañas sociales como nunca antes en la historia del país. Con las subvenciones para la gasolina[4] y una subida increíble en gastos e inversiones sociales ha logrado y obtenido el apoyo continuo de los sectores modestos y pobres en Venezuela. Las inversiones en los sectores más vulnerables de la sociedad venezolana se ven reflejadas en un auge significativo del Índice de Desarrollo Humano (IDH) encima del promedio del aumento del subcontinente de América Latina.[5] De misma forma subió también el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita de 4.000 US$ en el año 2000 hasta 11.920 US$ en 2011.[6] Los índices de pobreza bajaron fuertemente desde aproximadamente 55% en el 2002 hasta llegar al 30% en la actualidad.[7] Casi 40 mil millones de dólares fueron invertidos por la empresa estatal petrolera PDVSA en las llamadas “misiones” en infraestructura educativa, de salud y sobre todo en la construcción de viviendas económicas.[8]

La legislatura de Chávez le ha posibilitado entonces a muchas venezolanas y muchos venezolanos la salida de la pobreza pero sus críticos le reprochan que esto solamente fue posibilitado por la fuerte subida del precio del crudo en los últimos años.[9] A parte de los logros sociales importantes en el país, el candidato opositor Henrique Capriles critica el estilo autoritario del caudillo, la inflación permanente encima de 25%, la ocupación de cargos importantes con cercanos de Chávez y la concentración de poder en la mano del presidente. Con la aprobación de la Constitución en el 2000 y un referéndum en el 2007, se puso en marcha un proceso que cada vez más le otorga más competencias y poderes el ejecutivo.[10]

La retención de divisas internacionales, la inflación continua y la fijación oficial de la moneda nacional, el bolívar fuerte, a 4,30 por 1 US$ en los últimos años provocó la aparición de un mercado negro donde se cambia un dólar estadounidense a veces hasta un triple del cambio oficial.[11] Venezuela actualmente no solo se enfrenta a problemas económicos como la alta inflación, la dependencia de un 80% de importaciones de alimentos que se consumen en el país sino también complicaciones terribles en cuanto a la violencia y la criminalidad. Con un tasa de homicidios de 45[12] (sobre 100.000 habitantes) cada año, se considera que Venezuela es uno de los países más peligrosos en todo el mundo.[13] Hasta ahora, el presidente Hugo Chávez no ha presentado una estrategia anticrimen convincente, aunque la mayoría de la población venezolana considera que la criminalidad es uno de los más importantes desafíos para el país andino-caribeño.[14]

¿Qué alternativas presenta Capriles, al cuál los partidarios de Chávez le ven como representante de la burguesía enmascarado como socialdemócrata?

En su programa electoral “Hay un camino”[15] promete seguir con los programas sociales de Chávez y dice que en caso de su victoria no piensa abandonar la alianza izquierda de integración “Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América” (ALBA).[16] Sin embargo plantea un acercamiento a los Estados Unidos y proclama que Lula de Silva, el antiguo presidente socialdemócrata de Brasil, le sirve como ejemplo en política económica, social y exterior.[17] ¿Qué pasará entonces cuando Capriles obtuviera la mayoría suficiente en las elecciones? En caso de que el candidato antichavista ganaría la votación, estaría enfrentado a tres retos enormes como en primer lugar lograr que el bloque fuerte de Chávez acepte el cambio de poder. Esto ya sería un desafío difícil, debido a la situación que las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la gran parte de los funcionarios públicos de Venezuela se consideran tendencialmente pro Chávez.[18] Además tendría que llevarse con una oposición fundamental muy fuerte, bien organizada y con la costumbre de estar en el poder durante casi 14 años por lo cual la gobernanza no sería necesariamente agradable.[19] Sería probable que en una posible situación como mencionada antes, un probable presidente Capriles tendría que gestionar políticas centro-izquierdistas al contrario de sus políticas como gobernador del Estado de Miranda.

¿Quién sería entonces el mejor candidato para el futuro, el desarrollo y la democracia de Venezuela?

Está visto indudablemente que la larga gobernanza del caudillo Chávez trajo consigo un desarrollo social y económico en el país en cuanto a los índices de desarrollo humano y socioeconómico. Lamentablemente no ha logrado en tres legislaturas de mejorar la dependencia de Venezuela a las exportaciones petroleras o la dependencia a las importaciones de víveres y productos diarios. Al contrario: bajo la propia industria venezolana y subió el porcentaje de los ingresos de petróleo en comparación con otras fuentes de ingreso lo que significa una mayor dependencia. También el estado de derecho y la separación de poderes han sufrido golpes significativos. Con una legislatura más, es decir con seis años de seguimiento a las políticas chavistas, no es muy probable que se efectúen modificaciones en estos factores institucionales. Tampoco está garantizado que Capriles no hará un gira a la derecha y dejará al margen las políticas sociales para la erradicación de la pobreza.

No obstante, Capriles representa la mejor alternativa para Venezuela después de muchos años de chavismo. El candidato opositor podrá mejorar las deficiencias actuales de Venezuela en institucionalidad y también en política exterior y relaciones con países problemáticos como Irán y Siria y de igual forma mantener las luchas contra la pobreza. La democracia necesita alternancia y éste es el momento para todos los venezolanos para demostrarlo.


[3] Indexmundi/CIA Factbook: http://www.indexmundi.com/map/?v=97&l=es, 05.10.2012

[4] Venezuela es el país con la gasolina más barata en el mundo. El precio del combustible ha oscilado entre 2 y 6 centavos de dólares el litro en los últimos años.

[8] WOZ Die Wochenzeitung: http://www.woz.ch/-3239, 05.10.2012

[9] El precio del crudo entre 2000 y 2012 subió más de 300%, multiplicando los ingresos petroleros para Venezuela.

[12] La tasa de homicidio se mide con asesinos por 100.000 habitantes en un año.

[13] UNODC: http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/statistics/crime/Homicide_statistics2012.xls, 05.10.2012. Data de 2011, según Foreign Affairs se calcula que la cifra sube aún  más en el año 2012.

[15] Hay Un Camino: http://hayuncamino.com/compromisos/, 05.10.2012

[19] Ibíd.

 

Sechs weitere Jahre für Chávez? Venezuela am Tag der Präsidentschaftswahlen (07.10.2012)

Etwa 19 Millionen Venezolanerinnen und Venezolaner sind am heutigen Sonntag, 7. Oktober, dazu aufgerufen, ihre Stimme abzugeben. Anders als bei den vergangenen Wahlen in den Jahren 2000 und 2006 muss Präsident Hugo Chávez erstmals ernsthaft eine mögliche Niederlage zugunsten des Oppositionskandidaten Henrique Capriles befürchten. Zwar sagt eine knappe Mehrheit der Meinungsforschungsinstitute einen Sieg Chávez’ voraus, bis zum Wahltag gab es jedoch noch eine hohe Anzahl an Menschen, die noch nicht wussten, für welchen Kandidaten sie sich entscheiden.

Am Ende seiner dritten Amtszeit ist Präsident Chávez einem starken Gegenspieler ausgesetzt, der von einem breiten politischem Spektrum, das von Konservativen über Liberalen bis hin zu Sozialdemokraten reicht, getragen wird. Die Wahlen am 7. Oktober sind insofern entscheidend für die Bolivarische Republik, da über zwei stark entgegengesetzte Politikprojekte abgestimmt wird.

Auf er einen Seite steht die Vertiefung und Weiterführung des chavistisch-sozialistischen Projektes der “Bolivarischen Revolution” und auf der Anderen die Abkehr von diesem, hin zu einer eher liberal-konservativ geprägten Politik. Die enorme politische Polarisierung zwischen den beiden Blöcken inklusive deren Ideen und Ideologien charakterisierte den Wahlkampf bis zum Schluss. Dies führte sogar so weit, dass drei Anhänger des Oppositionskandidaten Capriles bei einer gewaltsamen Auseinandersetzung mit militanten Parteigängern des Präsidenten ums Leben kamen.[1]

Was bedeuten die Wahlen für die Zukunft Venezuelas? Wie steht das Land derzeit nach 14 Jahren Chávez da und für welche Alternativen steht Capriles?

Kurze Zeit nach Chavez’ Amtsantritt im Jahr 1999 leitete der Caudillo einen Umgestaltungsprozess ein, welcher bis heute, in seiner dritten Legislaturperiode anhält.[2] Nachdem er ein Referendum für eine neue Verfassung gewinnen konnte, lancierte der venezolanische Präsident der sich selbst in der Tradition des lateinamerikanischen Befreiers Simón Bolívar sieht, eine Politik der Umverteilung. Aufgrund der Divisen aus dem Erdölexport – Venezuela hat die zweitgrößten nachgewiesenen Erdölreserven der Welt[3] – konnte Chávez Sozialkampagnen auf den Weg bringen, wie sie es in der Geschichte des Landes noch nie gegeben hatte. Mit den Subventionen für Benzin[4] und der immense Anstieg an sozialen Ausgaben und Investitionen hat sich der Präsident vor allem die Unterstützung der armen Bevölkerung gesichert. Die Investitionen und die Stärkung der untersten sozialen Schichten im Land in der letzten Dekade hat sich ausgezahlt, wie der rapide Anstieg der Human Development Index’ (HDI) in Venezuela zeigt. Im Durschnitt ist die menschliche Entwicklung sogar stärker angestiegen als in den anderen lateinamerikanischen Staaten.[5] In ähnlichem Ausmaß ist auch das Bruttoinlandsprodukt (BIP) pro Kopf von 4.000 US-Dollar im Jahr 2000 auf fast 12.000 US-Dollar derzeit angestiegen.[6] Die Armutsquoten sanken im selben Zeitraum von 55% auf etwa 30%.[7] Die staatliche Erdölfördergesellschaft PDVSA investierte fast 40 Milliarden US-Dollar in sogenannten “Missionen”, die Bildungsprogramme, Gesundheitsprogramme und vor allem Wohnungsbau beinhalten.[8]

Ohne Zweifel ist die Amtszeit des Präsidenten insbesondere damit verbunden, dass viele Venezolanerinnen und Venezolaner dank staatlichen Hilfsprogrammen der Armut entfliehen können, allerdings verweisen Kritiker darauf, dass dies nur dank des starken Anstieges des Rohölpreises in den letzten Jahren möglich wurde.[9]

Der Präsidentschaftskandidat Henrique Capriles kritisiert insbesondere den autoritären Charakter und Führungsstil des Amtsinhabers und seiner bolivarischen Revolution. Die Inflation in den letzten Jahren lag konstant zwischen 25 und 30% und wichtige Posten besetzte Chávez gerne mit Familienangehörigen oder engen politischen Vertrauten. Mehrere Verfassungszusätze- bzw. änderungen führten nach und nach zu einer Konzentration der Macht in den Händen Chávez’. Mit der Verabschiedung der Verfassung im Jahr 2000 und mittels eines Referendums 2007 startete er ein Prozess, der immer mehr Kompetenzen der Exekutiven einräumt.[10]

Die Politik der Divisenzurückhaltung, die kontinuierliche Inflation und die offizielle Festsetzung der nationalen Währung (Bolívar fuerte, Bs.) auf 4,30 Bs. für einen US-Dollar ließ einen inoffiziellen Tauschmarkt entstehen, auf dem ein US-Dollar teilweise für bis das Dreifache des offiziellen Wechselkurses gehandelt wird.[11] Doch der künstliche Wechselkurs und die dauerhafte Inflation sind nicht die einzigen Probleme in Venezuela, das zu etwa 80% von Lebensmittelimporten abhängig ist. Die Kriminalität macht dem Land besonders zu schaffen, die Mordrate liegt laut der UN-Suborganisation UNODC bei 45 Morden im Jahr pro 100.000 Einwohner, laut diesen Zahlen ist Venezuela das fünfgefährlichste Land in der Welt.[12] Die Zeitschrift Forreign Affairs berichtet, dass die Zahl in diesem Jahr noch deutlich ansteigen wird.[13] Bis jetzt hat Hugo Chávez noch keine überzeugende Antikriminalitätsstrategie präsentiert, obwohl die Mehrheit der venezolanischen Bevölkerung der Meinung ist, dass die Gewalt die größte Herausforderung für das andin-karibische Land sei.[14]

Welche Alternativen bietet der Präsidentschaftskandidat der Opposition, Henrique Capriles, den die Chavisten als Repräsentanten der Bourgeoisie, geschminkt als Sozialdemokraten, sehen?

In seinem Programm “Hay Un Camino”[15] verspricht Capriles die erfolgreichen Sozialprogramme der Regierung Chávez nicht unbedingt beenden zu wollen. In einer Presseerklärung stellte er außerdem fest, dass er im Falle eines Sieges das linke lateinamerikanische Integrationsbündnis ALBA nicht verlassen wolle.[16] Trotzdem plane er eine Annäherungspolitik zu den Vereinigten Staaten von Amerika (USA) und ließ verlauten, dass Lula da Silva, der ehemalige sozialdemokratische Präsident Brasiliens, ihm als politisches Vorbild für Wirtschafts-, Sozial- und Außenpolitik diene.[17]

Was würde passieren, wenn Capriles die Wahl gewinnt?

Sollte der antichavistische Kandidat als Sieger hervorgehen, stünde er vor drei schwierigen Herausforderungen. Zum Einen müsste er sicherstellen, dass der chavistische Block die Wahl akzeptiert, ganz besonders wenn das Ergebnis sehr knapp ausfallen würde, was laut verschiedenen Umfragen der Fall sein könnte. Außerdem müsste er die Streitkräfte, die Nationalpolizei und die öffentlichen Angestellten und Beamten zu Besonnenheit und Akzeptanz aufrufen was angesichts der Tatsache, dass diese mehrheitlich pro-Chavez eingestellt sind, schwierig sein könnte.[18] Capriles wird im Falle eines Wahlsieges mit einer sehr starken Fundamentalopposition, die sehr gut organisiert und seit etwa 14 Jahren an er Macht ist, zu kämpfen haben.[19] Das Regieren würde ihm dadurch nicht unbedingt leicht gemacht. Aufgrund der mächtigen Stellung des Chávez-Blocks könnte er sich gezwungen, einen moderaten, möglicherweise sogar linksliberalen Kurs einzuschlagen, im Gegensatz zur seiner konservativen Politik als Gouverneur des Bundestaates Miranda.

Wer wäre nun der bessere Präsident für die Zukunft, die Entwicklung und die Demokratie Venezuelas?

Ohne Zweifel steht fest, dass die lange Regierungszeit des Caudillos Chávez einen sozialen und wirtschaftlichen Fortschritt mit sich gebracht hat, was die sozioökonomischen Daten und Indizes belegen. Trotz dessen ist es der sozialistischen Regierung bis jetzt noch nicht gelungen, die Abhängigkeit des Wirtschaftswachstums von Erdölexporten und jene des Imports von Lebensmitteln zu verringern. Im Gegenteil: Der Anteil der produzierenden Industrie ist gesunken und der Prozentsatz der Ölexporte im Vergleich zu anderen Einkommen des Staates ist gestiegen, was eine höhere Abhängigkeit bedeutet. Auch der Rechtsstaat und die Gewaltenteilung in Venezuela sind nach 14 Jahren der Chávez-Regierung nicht unbedingt besser geworden. Sollte Chávez eine weitere Legislaturperiode regieren können und seine Politik der Bolivarischen Revolution fortsetzen scheint es wenig wahrscheinlich, dass er diesbezüglich Korrekturen vornehmen würde. Andererseits ist es auch nicht sicher, dass Capriles, im Gegensatz zur Wahlkampf-Rhetorik, die sozialen “Missionen” zur Armutsbekämpfung fortsetzen würde.

Trotz allem wäre Capriles nach vielen Jahren Chavismo die bessere Alternative oder das kleinere Übel, je nach Lesensart. Der Oppositionskandidat könnte die Defizite der schwachen Institutionen verringern und beispielsweise auch in der Außenpolitik die engen Beziehungen Chávez’ mit autoritären Regimen wie Iran oder Syrien überdenken. Demokratie braucht auch Wechsel, jetzt ist der Moment für das venezolanische Volk dies zu beweisen.


[3] Indexmundi/CIA Factbook: http://www.indexmundi.com/map/?v=97&l=es, 05.10.2012

[4] Venezuela ist das Land mit dem billigsten Benzin weltweit. Ein Liter Super kostete in den vergangene Jahren zwischen zwei und sechs Dollar-Cent.

[8] WOZ Die Wochenzeitung: http://www.woz.ch/-3239, 05.10.2012

[9] Der Rohölpreis ist zwischen 2000 und 2012 um mehr als 300 % gestiegen, was zu einer Vervielfachung der Staatseinnahmen geführt hat.

[12] La tasa de homicidio se mide con asesinos por 100.000 habitantes en un año.

[13] UNODC: http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/statistics/crime/Homicide_statistics2012.xls, 05.10.2012. Data de 2011, según Foreign Affairs se calcula que la cifra sube aún  más en el año 2012.

[15] Dt.: Es gibt einen Weg.

[19] Ibíd.

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